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El masaje:
un lujo al alcance de cualquiera.
La vida cotidiana nos impone una serie de sobrecargas y tensiones,
que se van acumulando en nuestro cuerpo, produciéndonos sensación
de malestar o incluso degenerando en enfermedades.
Nuestra actividad mental disminuye, aparecen los problemas de concentración,
y cada vez es más difícil sentirnos bien con nosotros
mismos y nuestras reacciones. Por eso, cada vez más gente acude
a un buen especialista o centro de masajes. |
El masaje y la manipulación
vertebral son las técnicas de sanación más antiguas
que se conocen. Utilizando sólo las manos podemos producir
efectos sobre el sistema nervioso, los músculos, los huesos
y la circulación linfática y sanguínea.
Veamos los tipos de masajes más corrientes: |
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Ayurvédico
El nombre es hindú y se basa en la medicina tradicional de
aquel país. Su objetivo es equilibrar el organismo gracias
a la circulación de la energía corporal. Para ello,
se aplican aceites esenciales específicos para cada tipo de
persona. La variante más curiosa consiste en derramar ‘gota
a gota’, el aceite indicado sobre “el tercer ojo”, situado en la parte
central de la frente. |
Antroposófico
Este masaje se basa en los movimientos de las manos del especialista,
que imitan a los movimientos de las olas y que son mtan suaves que
apenas rozan la piel. Es una técnica nada agresiva que, no
obstante, da muy buenos resultados en la eliminación de toxinas
y en la tonificación muscular. Suele ir acompañado de
la utilización de aceites y es muy adecuado para pieles delicadas
y con problemas. |
Californiano
Es un masaje mucho más duro que los anteriores y que requiere
de un profesional con bastante fuerza física. Se caracteriza
por los movimientos lentos y largos a través de los meridianos,
ejes que cruzan el organismo, por los cuáles fluye la energía.
Es un masaje que revitaliza completamente al que lo realiza y le carga
de energía positiva. Ayuda también a combatir la baja
autoestima. Es un masaje que también es muy recomendable en
las relaciones de pareja porque descansa, revitaliza y ayuda a conseguir
un buen tono físico y mental. |
Qi Yang
Los chinos eran grandes masajistas y sus técnicas han sido
importadas a todo occidente. Este masaje trata de reforzar las energías
a través de suaves presiones con los dedos índice y
corazón, sobre puntos de máximo flujo energético.
Se practica tanto en el rostro como en el cuerpo, combinado con el
uso de cosméticos específicos. Favorece la relajación
absoluta gracias a sus movimientos acompasados. |
Tailandés
Esta especialidad proviene de Tailandia, grandes especialistas en
este caso en los masajes eróticos. Este masaje consiste en
una mezcla de estiramientos, similares a las posturas del yoga, con
presiones que estimulan las terminaciones nerviosas. Las largas oscilaciones
de las manos a través de los meridianos energéticos
disipan la tensión suavemente. Se aconseja para conseguir flexibilidad
corporal y para recuperar el equilibrio perdido a diario. |
Otefuki
También estamos ante una técnica oriental. En este caso
consiste en la aplicación de toallas calientes que buscan conseguir
una mejora de la circulación a través del contraste
caliente-frío. Suele utilizarse como paso a previo a otros
tratamientos, ya que consigue que la piel esté más receptiva
a la aplicación posterior de productos. Ideal para pieles grisáceas
y sin brillo. Sacrocraneal Estamos hablando de una de
las técnicas más antiguas que se conocen, ya que se
remonta al año 1.500 a.C. en Egipto. Se basa en la activación
de la onda craneal a través del tacto del experto, que de este
modo percibe cuáles son los problemas del paciente. Tiene múltiples
aplicaciones que van desde el alivio de jaquecas al tratamiento de
las arrugas producidas por demasiadas preocupaciones. También
se usa como terapia para mejorar el estado de ánimo y potenciar
la memoria. |
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