Para los japoneses ir a un
onsen es tomar una vacación con muy buena comida, actividades
relajantes, algunos servicios Spa si se desean (masajes) y un servicio
impecable. Como todo en Japón los onsens funcionan como se
espera de ellos, todos los empleados son amables, serviciales y
dedicados, los edificios son limpios y bellos y la atención
a los mínimos detalles es increíble.
Lo más impresionante de ir a un onsen es la naturaleza
que los rodea, las montañas del Japón son bellas
y los olores de sus forestas son deliciosos. Los onsens en hoteles
tienden a ser caros por lo que muchos turistas no los visitan.
Pero si vas a Japón y te gustan las caminatas por las montañas
puedes seleccionar aquellas que tengan onsens gratuitos.
Los onsens más populares son los que están en las
áreas montañosas cercanas a Tokio o las otras grandes
ciudades, pero los más bonitos están en el norte
en Hokkaido o en las montañas de Niigata. Los baños
termales pueden estar bajo techo o en un ambiente natural estos
últimos se llaman odenburo. La mayoría de los onsen
tienen áreas separadas para mujeres y hombres debido a
que se baña desnudo y colectivamente, pero los hay mixtos
(muy pocos). Esto hace que los extranjeros nos sintamos intimidados,
por lo que recomendamos ir si es posible con una amiga japonesa.